domingo, 29 de junio de 2008

VICENTE











Te tocó, Vicente. Lo siento por tu excesiva humildad, pero no puedo dejar de hablar de ti. Todavía no sé como te voy a calificar, no sé si amigo o compañero, pero siento que eres más que un compañero y amigo se queda corto. Eres tan especial como inclasificable. Aún no he logrado hablar de ti sin que se me escapen las lágrimas, con nosotros dos sí que ha funcionado la química esa de la que todo el mundo habla tanto. Me animaste a no dejarme vencer por el desánimo cuando éste se instaló en mi, entre tú y Salva me obligasteis a continuar y el haceros caso es lo mejor que he hecho en mi vida, aparte de mi hijo, mañana recogemos los títulos y odio hacerlo sin ti. Porque tú tenías que estar ahí con nosotros y no en Almería trabajando. Tu no sabes cuanto te hemos echado de menos en las clases, el otro día hablando con el profe de riesgos laborales te mencionó Salva pero todos dejaron que fuese yo la que hablase de tí, aunque todos te pusieron su adjetivo particular. Me gustaría que lo hubieras oído todo, jodío cabezón, te habrías dado cuenta de lo que eres en realidad, no esa imagen distorsionada que tienes de tí mismo. Como no lo oiste,te digo algunos: culto, especial, gracioso, humilde, bueno, amigo, y culto, culto, culto. Yo personalmente añadí uno no tan agradable: gilipollas.






Siempre que sale una palabra rara en clase todos dicen; " esta es de Vicente" pero como tú no estás, me miran a mi y si puedo, digo lo que es. Estando con Reme yo dije la palabra " diletante" y nadie, pero nadie sabía el significado. No sabes cuanto te eche de menos ese día. Quiero que te enteres de una vez, que cuando vuelvas, aunque sea de vacaciones, tienes unos amigos deseando compartir contigo charlas y risas, que seguro que la risa no falta, sobre todo si estoy yo.





" Vicente es mi amigo del alma, mi compañero de libros, cosas raras y palabras imposibles, es alguien muy espcecial y espacial, salvador de mi autoestima, y mi empuje para seguir aquí.





Me ha salvado a mi pero no ha querido salvarse él, pero esté donde esté siempre le sentiré conmigo"





Esto fué lo que dije el último día de radio. Todos dijimos algo, y cuando llegó mi turno pablito me dijo:venga, suelta ya lo que vayas a decir de Vicente.





sábado, 28 de junio de 2008

BODA REAL


Esto es un monólogo que yo hice en mi última representación teatral. Todo parecido que tenga con la vida real NO es pura coincidencia. Esto me pasó a mi en mi boda realmente. En lo único que exagero es en el destrozo del vestido. Los gatos lo atacaron pero lo salvamos. Lo demás fué tal cual. Lo juro.




Verán ustedes, yo tengo un novio desde hace una pila de años, hace algo más de un mes nos salio la oportunidad de alquilar un apartamento, y como él cogia las vacaciones, pues decidimos casarnos. A la bulla y corriendo, en un mes teníamos que arreglar los papeles, el piso, casarnos, hacer el viaje de novios y volver. Lo primero que hice fueron los papeles, porque teniendo en cuenta la burocracia y el vuelva usted mañana, me pareció lo mas sensato. Empecé con los suyos, y luego los míos, que me ocasionaron algún que otro problema, porque en el juzgado me pidieron una fe de vida. Tuve que demostrar que estaba viva, lo que me pareció una tontada, porque si estuviera muerta no me iba a casar.
Luego el traje. Teniendo en cuenta que la boda es por el juzgado yo no quería nada muy espectacular, algo estilo ibicenco,mono y algo estrafalario como yo. Bueno, pues el lunes pasado me planto yo con mi madre a comprar el dichoso vestido. No había nada que me gustara, nada de ibicenco, nada de nada, dimos más vueltas que un volaor, y cuando ya estabamos destrozaítas, lo vi en un escaparate. Era precioso, pero precioso de verdad, entramos en la tienda y lo pedí, peeero había una pega. Había que hacerlo a medida. Cuando le dije a la encargada para cuando era (pa hoy) a la buena mujer por poco le da un patatús, yo pensé que me iba a pasar como a la belen Esteban,pero cuando la buena mujer se recompuso me dijo que sí, que un poco justo pero que me lo hacía. Yo le besé las manos, los pies y todo lo que pude, me tomó las medidas y me dijo que fuera el viernes a la primera prueba. La primera y la ultima pensé yo, pero en fin.
Llega el viernes y me voy a la prueba, y yo no se si es que las medidas estaban mal o que pero la cosa es que a mi el vestido me estaba chico, luego me pesé y no, las medidas estaban bien, la que no estaba bien era yo. Todas las novias adelgazan con la boda, pues yo engordé cinco kilos. Esa santa mujer me dijo que tenía arreglo, que volviera mañana, pero no estaría yo embarazada? Si hombre, si después de 15 años de novios me caso embarazada es pa que me maten. Bueno, la cosa se arregló por fin y ayer recogí mi precioso vestido. Cuando llego a casa con él lo cuelgo detrás de la puerta de mi habitación. Les he dicho que tengo gatos? Pues cuatro, tengo cuatro. Cuando se lo voy a enseñar a una amiga que vino a verme, había dos de mis cuatro gatos colgando de mi vestido, completamente enganchados, yo no se el tiempo que llevaban allí , pero el vestido estaba hecho polvo, enganchones, hilos sacados en fin, un desastre. A mi madre y a mi nos dio un telele, pero lo peor de todo es que había que buscar un vestido de novia para hoy, de mi medida claro. Menos mal que tengo a petra. Me trajo un vestido en un cuarto de hora. Hombre a mi el mío me gustaba más pero este es monísimo también.
Como anoche con el soponcio me tomé dos o tres pastillillas, esta mañana estaba un poco zumbada,he ido por el pan, he desayunado . mi amiga me ha peinado y luego, pues me he vestido. Mi padre metiendo bulla, que no llegamos y cuando me terminan de abrochar los dos millones de botones, sobraban dos, vuelta a empezar, Jesús que cruz
Otra amiga, que es el chofer, pidió un coche prestado porque el suyo es pequeño, lo ha puesto precioso, pero claro, no lo tiene dominado, y en mitad de la carretera camino de fuengirola, el coche se para. Justo al lado de un camión de alquitran, que por cierto, los chicos se han ofrecido a llevarme muy gustosos, joer, lo que me faltaba, llegar a la boda en un camión de alquitran. La cosa es que el coche si que llegó lleno de alquitran de los empujones que le tuvieron que dar.
A la entrada de fuengirola el coche se ha parado definitivamente y henos tenido que llegar al juzgado andando, no veas el numerito, los extranjeros me han echado un montón de fotos, no se a lo mejor creian que era un anuncio.
Al fin llegamos y alli estaba mi novio, le miro, me mira, y me dice: no habia otro vestido más feo en la tienda? Un encanto.
Hemos tenido que esperar una hora, porque el juez estaba haciendo un levantamiento de cadáver, mientras , los policias entrando y saliendo con los detenidos, que dicho sea de paso me han dicho muchos piropos, cuando por fin llega la juez, el secretario venía con una pedrada en la cabeza chorreando sangre y lo han tenido que curar, en fin, un desastre.
Empieza la ceremonia y no hay anillos, mi novio los ha perdido, nos hemos tenido que casar con el de mi cuñado y el del fotografo, la ceremonia ha durado cinco minutos, como que a mi madre no le ha dado tiempo ni a llorar.
A la salida, como mi suegra no tenía arroz, hemos tenido una lluvia de fideos del dos.
Luego en el convite, me he ido al baño y me he puesto a pensar…..mi vestido roto, el coche roto, el juez con el muerto, el otro con la pedrá, los anillos perdidos, los fideos, Total que me he largado y no se que hacer, si volver o fugarme a las antillas, o pedir el divorcio express ,aparte de que en total somos trece en el convite. Esto…… no seran señales de algo?
Ustedes qué opinan?

viernes, 27 de junio de 2008

EL CARNET


Yo tenia treinta años cuando decidí sacarme el carnet de conducir. Mi padre me decía que si me lo sacaba, él me compraba un coche, y yo, ni corta ni perezosa, un buen día decidí apuntarme a la autoescuela. Fui, pedí información y me matriculé. Yo siempre fui buena estudiante, tengo buena memoria, y cuando empecé a hacer los test, me dije: esto está chupao. Los hacía a una velocidad increíble, y al final de la primera semana ya no tenía fallos, seguí casi tres semanas más y empecé a aburrirme y le dije a la chica que yo me quería examinar ya. Ella intentó disuadirme pero aquello ya me lo sabía de memoria y yo, la verdad, tengo poca paciencia, asi que me apuntó al examen. Lo hice y aprobé y además sin fallos. Si yo llego a saber lo que venía después……
A los dos días me llaman empezar las prácticas con el coche. Debo decir que a mí nunca se me ha dado bien el para manejo de las máquinas pero esto fue un desastre desde el principio. Me monto en el coche, y el tipo me explica lo que tengo que hacer, vale, dije yo, piso el embrague, meto primera y acelero….el coche casi se da la vuelta, parecía un caballo pifiando desbocado, y es que había pisado el acelerador igual que el embrague: hasta el fondo, menos mal que no quité el freno de mano, que si no, menudo leñazo. El buen señor vuelve a explicarme todo otra vez y parece que lo entendí mejor, logré arrancar y el coche ya no era un caballo desbocado, ahora sólo iba a trompicones, parecía, ahora que lo pienso, que estaba bailando el chiki chiki. No voy a contar desde luego, todos mis días de clase, porque podíamos estar un año, solo diré que me dio una descomposición tal, que estuve tres días sin poder dar clase, que estuve CUATRO MESES dando coche, que cuando empecé estaba tan gorda que no cabía en el a asiento y cuando acabé, me salia por la ventanilla. Perdí diecisiete kilos. La primera clase me quitó el sueño y el hambre.
Al cabo de cuatro meses el profe me dijo que ya era hora de examinarme. ¿tan pronto? Y es que él pensaba que ya estaba preparada y yo a punto de hipotecar la casa.
La primera vez, yo iba bien, bien nerviosa, el examinador era agradable y apañao pero en una cuesta me sale un tío de detrás de unas matas y el profe tocó el freno. Suspendida, y es que creo que al tío lo pusieron allí a posta para jorobarme a mí.
A los pocos días fui otra vez, pero esta ya no me pillaron. Los nervios me los quité con un cuarto litro de coñac, que me endiñé poco antes de subir al coche. Cuando saludé a mi profesor, me dijo que no se me ocurriera abrir la boca porque el examinador me suspendía inmediatamente por borracha.
Yo iba con otra chica de la autoescuela, monísima ella y quedamos en que ella distraería al profesor mientras yo conducía. Como estaba tan buena, no le costó ningún trabajo hacerlo. Cuando me tocó a mi, yo, muy tranquila, me subo, me pongo el cinturón, arreglo los retrovisores y hala, palante, pero el coche no andaba, y el señor me toca en la espalda y me dice: señorita, si quita el freno de mano a lo mejor anda el coche. Joder, pensé yo pero el señor no pareció darle importancia. Me llevó por la avenida herrera oria, todo derechito, dimos una vuelta, y cuando llegamos al punto de partida, ni siquiera me hizo aparcar, solo paré y ya está. La otra se lo había camelao la mar de bien, tomando el cigarrillo que él le ofreció, ella no fumaba, tirando el mechero a posta, y el buen hombre se tiró todo el trayecto buscando el mechero y no se enteró de nada. El profe me dijo que conducía mejor borracha, pero que no se te vuelva a ocurrir.
Total, que aprobé, en SOLO cuatro meses, eso sí, pude empapelar mi cuarto con los billetillos de las clases. Y se me quedó un tipazo que no veas, con 17 kilos menos.
Esa misma tarde mi papi me compró el coche. Cuando me lo entregaron yo creía que el profesor vendría dentro. Pero esa es otra historia.



FECHA DE CADUCIDAD


Nacemos las mujeres con fecha de caducidad?. Nos ponen, al venir al mundo, una pegatina “haga usted todo lo importante antes de los 45. Después se vuelve usted invisible.
Hay muchas mujeres que después de haberse dedicado durante muchos años (digamos
20 o 25) a su casa y su familia, pretenden ingenuamente incorporarse a la vida laboral.
Algunas con carrera, otras sin ella, pero todas con el mismo derecho, y a casi todas les
Dan con la puerta en las narices. Las profesionales tienen que reciclarse, y las que no lo son directamente no existen.
A estas edades, cuando vas al médico,te recetan pruebas que tú ni sabes que existen.
“Es conveniente hacérselas, ya a su edad”. Y tú flipas, sabes tu edad, evidente, pero te sientes joven por dentro, tu cabeza bulle de ideas y te comes el mundo, entre otras cosas
Porque llevas 20 años haciendo “tus labores”.
Tu marido, o pareja te insiste para que vayas al gimnasio, eso el más discreto, otros te dicen directamente que estás hecha una foca.
Y las empresas no digamos. Como mucho consigues que te digan que ya te avisaran, pero nunca te avisan, entre otras cosas porque criar hijos y llevar una casa nunca consta en el currículo.
Actualmente hay muchos cursos de formación, pero todavía pocos enfocados a este colectivo, muy numeroso por cierto, y los Ayuntamientos, si pretendes hacer algo más
que encaje de bolillos o sevillanas,tampoco ofrecen mucho más. Y tú piensas que lo que quieres es trabajar,no entretenerte. Con todos mis respetos para esas actividades que sirven a muchas personas incluso de terapia. Y no todos los Ayuntamientos son sensibles a esa necesidad. El nuestro, por suerte, lo es.
Son muchas las mujeres que llevan años trabajando en asistencia doméstica, casi siempre sin contrato y a estas alturas su cuerpo no da más de si. Pero no han cotizado ni un día a la S.S. Y se encuentran entre la espada y la pared, con problemas económicos la mayoría de las veces y sin saber qué hacer, no ya para que la ayuden sino para ayudarse a sí mismas. Somos mujeres maduras pero para trabajar estamos “muy verdes”
Yo desde aquí quiero hacer un llamamiento a la Autoridad Competente, para poner solución a este problema. Y si en algún lugar de la geografía española ya se está haciendo algo, que avisen. Yo me apunto.

CARTA DE DESPEDIDA


Queridos todos: me voy.Volveré cuando sepais dónde estan guardadas las bolas de naftalina, cuando nuestra casa ya no tenga secretos para ninguno de vosostros, cuando seais capaces de descifrar los códigos de los botones de la lavadora, cuando logreis reprimir el impulso de llamarme a gritos si se acaba la pasta de dientes o el papel higienico. Volveré cuando esteis dispuestos a llevar conmigo la corona de reina de la casa. Cuando no me necesiteis más que para compartir. Ya se que me echareis de menos, estoy segura.También yo a vosotros, pero sólo desapareciendo podré rellenar los huecos que vuestro cariño me produce.

Sólo podré estar segura de que verdaderamente me quereis cuando no tengais necesidad de mí para comer o para vestiros o para lavaros o para encontrar las tijeras. Ya no quiero ser la reina de la casa, estoy harta, me he cansado de tan gran responsabilidad y he caído en la cuenta de que si sigo jugando el papel de madre súper no lograré inculcaros más que una mentalidad de súbditos. Y yo os quiero libres y moderadamente suficientes y autónomos. Ya sé que vuestro comportamiento conmigo no es más que un dejarse llevar por la rutina; también por eso quiero poner tierra por medio. Si me quedo, seguiré poniendoos todo al alcance de la mano, jugando mi papel de omnipresente para que me queráis más. Sí, para que me querais más.

Me he dado cuenta de que todo lo que hago es para que me queráis más y eso me parece tan peligroso para vosotros como para mí. Es una trampa para todos. Palabra de honor que no me voy por cansancio, aunque sea una lata dormirse todas las noches pensando en la comida del día siguiente y hacer la compra a salto de mata cuando vienes del trabajo y, a la larga, pesa mucho la manía de ver siempre un velo de polvo en los muebles cuando me siento un rato en el sofá, y la perenne atracción hacia la bayeta y la cera. Pero no es sólo por eso. No.

Tampoco me voy porque esté harta de poner la lavadora mientras me desabrocho el abrigo ni porque quiera estar más libre para hacer carrera en mi trabajo. Hace ya mucho tiempo que tuve que elegir una perpetua interinidad en mi profesión porque no podía compatibilizar una mayor dedicación mental al trabajo profesional con la lista de la compra.

Me voy para enseñaros a compartir, pero sobre todo para ver si aprendo a delegar. Porque si lo consigo, no volveré nunca más a sentirme culpable cuando no saquéis notas brillantes o cuando se quemen las lentejas o cuando alguno no tenga camisa planchada que ponerse. La culpa de que sea imprescindible es sólo mía así que desapareciendo por unos días os daréis cuenta de que la monarquía doméstica es facilmente derrocable y quizá yo pueda aprender la humildad necesaria para ser, cuando vuelva, una más entre la la plebe. Cuando encontreis la naftalina no dejeis de avisarme.

Seguro que para entonces yo también habré aprendido a no ser tan buena. Puede ser que ese día no nos queramos más, pero seguro que nos querremos mejor.

Besos Un ser humano

MAMA

jueves, 19 de junio de 2008

CONTRATO


Esto es un contrato verdadero, de verdad de la buena, que me ha pasado mi profe de un modulo que estoy casi acabando. Ya me direis que os parece. Gracias juan Carlos.


Este es un contrato entre la señorita.........., maestra, y el consejo de educación de la escuela..........., por el cual la señorita.......acuerda impartir clases durante un periodo de ocho meses, a partir de 1 de septiembre de 1923. El consejo de educación acuerda pagarle a la señorita........la cantidad de 75 pesetas mensuales.

La señorita .......acuerda:

1. No casarse. Este contrato quedará automaticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

2. No andar en compañía de hombres.

3. Estar en su casa entre las 8 de la tarde y las 6 de la mañana, a menos que sea para atender una función escolar.

4. No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad.

5. No abandonar la ciudad sin permiso del presidente del consejo de delegados

6. No fumar cigarrillos. Este contrato quedara anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.

7. No beber cerveza, vini ni whisky. Este contrato quedará anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky.

8. No viajar en coche o automovil con ningún hombre excepto su padre o su hermano.

9. No vestir ropas de colores brillantes.

10. No teñirse el pelo

11. Usar al menos dos enaguas.

12. No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.

13, Mantener limpia el aula.

- Barrer el suelo del aula al menos una vez al día

-fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente y jabón.

- limpiar la pizarra al menos una vez al día.

- encender el fuego a las 7 de modo que la habitación esté caliente a las 8 cuando lleguen los

niños.

14. No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.



14.

lunes, 16 de junio de 2008

INSTINTO MATERNAL


Cuando yo estaba embarazada de siete meses estaba muy preocupada por una total ausencia de instinto maternal. Veia a mis compañeras de clase de parto sin dolor acariciarse la panza y decirle cositas al bebé, pero la verdad es que yo nunca tuve esa necesidad. Mi amiga Elisa me decía que era normal, pero a mí me preocupaba un poco. Tampoco demasiado porque tenía una ciatica desde los seis meses que me tumbó en cuanto apareció. No podía tomar mucha nedicación por el bebé y eso duele bastante. Yo pensaba a veces, joer el niño este.


A partir del septimo mes crecí a lo ancho una barbaridad, menos los pies, que de un 35 pasé al 36, y ahí sigo. Hacía un calor trmendo y yo con aquella panza...... recuerdo que pasé "lo gordo" del embarazo con un pantalón lila y una camiseta de rayas, comiendo pipas y salchichas frankfurt.


Cuando llegó la hora del parto, yo iba , como todo el mundo, asustadilla, sobre todo porque el médico me había dicho que el bebé era bastante gordito. Yo pensaba que mejor canijo, que ya lo engordaría yo fuera.


Cuando los dolores empezaron a arreciar, yo pedía que me pusieran algo, anestesia, o que me dieran un porrazo en la cabeza, pero yo quería estar dormida, sin embargo la comadrona que me tocó, malaje por cierto,me dijo que la anestesia era mala para el bebé y que yo no quería a mi hijo. Aquello dolía como una mala cosa y muy cabreada le contesté que por qué le iba a querer si no le conocía de nada.

Se fué cabreadísima, me llevaron al paritorio y allí le intentaron sacar de todas las formas posibles pero no había modo, se ve que estaba muy a gusto dentro. A día de hoy, por lo tranquilon que es para todo, entiendo que el esfuerzo de salir era mucho para él.

Al final trajeron un chisme que parecía una aspiradora, lo enchufaron y listo, salió inmediatamente. Me lo enseñaron y se lo llevaron corriendo, no pasó como en las peléculas americanas que te lo ponen en el pecho y todo eso, que va, fué un visto y no visto, si me lo hubieran cambiado por otro no me hubiese dado ni cuenta, la suerte fué que era la feria de Málaga y la gente estaba muy ocupada divirtiendose y no tenían tiempo de ir al hospital. Ni a parir. Yo estaba muy nerviosa y no paraba de hablar, hasta el médico me preguntó si era locutora de radio. Quien me iba a decir que veinte años después lo sería.

El niño nació con una anemia galopante porque parte de su sangre pasó a la placenta. Estuvo cinco días en la incubadora y cuando el pediatra me dijo que tenían que hacerle una ecografía en la cabeza, creí que me daba algo.

Ahí nació mi instinto maternal y veinte años después sigue igual de vivo, más si cabe, mi hijo es lo mas bello de mi vida, aunque viniera sin manual de instrucciones.